18/8/2008

MI GENTE


EL RIO
NO NOS DEJABA CRUZAR!!!!

PUESTO SANITARIO
LA PUNTANA


SANTA VICTORIA ESTE














Es una historia de amor
con gotitas de miel y de sal
con sombras que lastiman la piel
y con flores que da la humildad





las manos de mi madre me
reprensentan un cielo abierto..





















ELLAS
SE BRINDAN CALIDAS...
NOBLES SINCERAS
LIMPIAS DE TODO...

















Ellos me dieron la luz
y alumbraron también mi hermandad
calmando con ternura el dolor
que dejaba la ausencia del pan.























































DEBEMOS DIFUNDIR, DEBEMOS CONOCER NUESTROS RITUALES ORIGINARIOS PARA VOLVER A ARMONIZARNOS CON LA MADRE TIERRA, PARA PODER SINCRONIZAR NUESTRA MENTE Y NUESTRO ESPÍRITU CON EL UNIVERSO. Esto es parte de la Nota que NORTE DEL BERMEJO publica en su primera EDICIÓN IMPRESA...
Nuestra cultura originaria también celebraba sus rituales y el más importante era, lo mismo que para ustedes, la celebración del ¡AÑO NUEVO!… y ese tiempo para los wichis matacos, lo festejábamos cuando llegaba Yachup, que era cuando el almacén de Dios, el monte, se llenaba todito de alimentos, la miel rebasaba los panales, los peces en el tewok pilcomayo, la algarroba… ¡Ah qué grande era nuestro padre fwayuk… el algarrobo, aquel que todo nos daba… entonces cuando maduraban sus vainas, el nos señalaba que comenzaba un nuevo año así como dicen ustedes los ahatai, entonces hacíamos la gran fiesta…Ahuecábamos un gran yuchán bien panzudo y ahí remojábamos las vainas de la algarroba, las machacábamos bien y las dejábamos fermentar… y ahí todas las noches cantábamos bajo la luna y bailábamos para que la aloja fermente lindo y rapidito.. chas chas… chas chas… chas chas… y así al sonido de las vainas que imitábamos con las sonajas íbamos madurando la esa bebida hasta que estaba bien fermentadita… entonces, comenzaban a sonar los tambores de cuero de corzuela y sus tam tam cruzaban los montes invitando a toda la gente a la gran reunión para la próxima welá… la luna llena y ya cuando nos reuníamos ¡qué lindo era!... bailábamos todos juntos y había mucha alegría en nuestro corazón, agradecíamos entonces a la madre tierra por la vida y los frutos que nos daba… después ese tiempo pasó y aquí estamos sin algarroba, sin fiestas… sin alegría… parece que el corazón se ha congelado